Reportaje: Jornada de apoyo a nombre de la Red
Jerusa Wöhlecke, dentista, natural de Pisco, reside en Alemania y relata su historia, lejos de sus padres.. lejos de Pisco, y pide ayuda para su pueblo.
La panadería y residencia de Raquel Coca se encuentra en Túpac Amaru (cruce a la entrada de Pisco) y desde ese día cerró, para albergar no sólo a sus progenitores, sino a 2 familias mas, que habían quedado sin vivienda. Un día después del desastre, sus vidas cambiaron, las preocupaciones diarias de ir a trabajar, se convirtieron en idear como dar de comer a 100 niños desamparados, entre ellos 4 huérfanos. Hoy recuerdan entre lágrimas los hechos y dan gracias a Dios por haberlos protegido en aquellos momentos, a pesar, de que la vivienda de sus padres estaba ubicada en pleno corazón de Pisco, donde hubo muchos fallecidos
Gracias a las conexiones en Lima, del Pastor Coca, se logró recibir donaciones privadas, de ollas y 100 platos, además de alimentos, o galletitas, que son repartidas diariamente entre los asistentes infantiles a la “olla común”.
Mientras tanto, Jerusa desde Alemania, quien ya absuelve sus prácticas dentales en un consultorio, llama por teléfono a Pisco al levantarse, en el trabajo no ve la hora de llegar a casa, para volver a llamar, en la noche no puede dormir, sin antes marcar el número otra vez.
Con mucha tristeza nos cuenta:
“ No he perdido familiares, por suerte, pero si muchos amigos y vecinos. En una Iglesia donde los feligreses escuchaban misa, hubo un derrumbamiento y perecieron varios conocidos míos.. La angustia que tenía era tan grande, que llamé a muchas instituciones para reportarme como voluntaria, pero me pedían mínimo 2 años de experiencia en rescate y buen inglés. Mi hermano Isaí Coca y su esposa Lissette de Coca, quienes residen en Orlando Florida, han preparado un video, colocándolo en internet, para mostrar al mundo, el dolor y el sufrimiento que vive mi pueblo y pedirles ayuda para ellos...” (vea el video aquí)
Pastor Samuel Coca y su esposa Julia Palomino de Coca, fundaron hace muchos años, una congregación que lleva por nombre “La hora feliz”, que consistía en repartir entre niños de las zonas marginadas, alimentos y juguetes para navidad.
Cuando su hija Jerusa, en el 2005, parte casada rumbo a Bünde-Alemania, trajo consigo, la promesa de seguir actuando en esta congregación de ayuda. Así fue, Jerusa se las ingeniaba y a base de donaciones, lograba enviar de vez en cuando ayuda para estos pequeños.
En Julio, recibió Jerusa con alegría, la visita de su hermana Raquel, quien retornó a Perú el 15 de Agosto, sin saber, que ese día empezaría la tragedia mas grande de su vida: El terremoto que azotó Perú.
Jerusa está informada a diario a través de sus padres, via teléfono y nos informa:
“La ayuda de las donaciones llega lentamente, o es bastante restringida. Mi mamá quiso registrarse para obtener ayuda para ella y los 100 niños que atiende, pero como respuesta, le dijeron que tenía que regresar a Pisco y hacer los trámites de registro de residencia en Tupac Amaru Inca, y con ese documento podía solicitarla. Como regresar a Pisco si las vías están destruidas, como realizar un trámite, cuando los muchos de los edificiones no existen ya, y como moverse de este lugar, cuando el temor a nuevos temblores es permanente. Ella cuenta que cuando llega un vehículo con agua, la gente lucha por una botella de este líquido que es la preocupación diaria de donde conseguirla, cual joya preciada, por la que luchar...”
Jerusa planea viajar a Perú a fin de mes, su hermano hace lo mismo desde Orlando, ella pide al mundo que no los olviden, que Pisco necesita ayuda ahora, aun cuando ya en la prensa internacional se ha dejado de hablar del suceso. Ella ha escrito.una carta en alemán y pide ayuda, para la congregación (Lea la carta de Jurisa en Alemán)
Fotos: Jerusa Wöhlecke




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