Esta narración es un recuento de como la pareja Oheim se organizó en Fráncfort, con el único fin de ayudar a aquellos que estaban en la desgracia, y que los necesitaban.
03/10/07
“Nos enteramos del terremoto en la madrugada del viernes 16 y nuestra principal preocupación fue pensar qué pasará con todas esas personas que se han quedado sin nada de lo poco que tenían”
Al pronunciar estas palabras traen a la memoria la pareja Oheim, instantes de dolor y de los cuales nació la idea de recaudar fondos para familias que se encontraban en medio del caos, sin mas recursos que la esperanza, de ser ayudados por una mano anónima en momentos en que las lágrimas y los lamentos no eran ya ningún consuelo más.
Con las imagenes de esta desgracia siempre presentes, decidieron Betty y Enrique Oheim oficiar una Misa, para fortalecerse espirtualmente y encomendarse a “Èl” para cumplir con los objetivos de poder ayudar a “Ellos”.
El primer contacto fue con el sacerdote amigo, Padre Walther Koblasky, quien se comprometió hacer de mediador y el mismo enviar el dinero que se recaudara durante la misa, que se llevo a cabo el 26 de Agosto a las 12.30 en la Iglesia Allerheiligen de Fráncfort del Meno.
La generosidad de los feligreses quedó demostrada al contar la suma de 890 €, a esto se agregó un sobre cerrado anónimo de 100 €, el padre Koblasky & dos Hermanas de la Congregación Religiosa donaron de su parte 165 €. El total de 1.115 € fue enviada a las Hermanas Misioneras Médicas que colaboran con el Centro de Salud San Clemente, dirigido por las Hermanas Dominicas del Rosario en las afueras de Pisco.
El dinero fue enviado a través del Padre Koblasky. Los informes del envío serán mostrados en este Portal, para los lectores.
Se publicó un boletín que la parroquia emite semanalmente y donde agradecen a la feligresía por la cantidad recibida (lea el boletín aquí)
Este es un informe de como trabajaron Betty y Enrique Oheim, para ayudar a aquellas personas desconocidas para ellos mismos, que lo perdieron todo
03/10/07
Betty y Enrique Oheim, residen en Dreieich-Buchschlag a 8 Km de Fráncfort y acababan de organizar misa en nombre de los damnificados. A la vez tenían el deseo de pedir ayuda a la Misericordia para poder ayudar. Ya habían enviado 1.115 € a Perú, sin embargo ellos sabían que había otras personas que aun seguían esperando, niños que no podían ser alimentados por sus padres, familias que lo que fueron sus casas ahora eran carpas de plásticos a la interperie.
“Nos sentimos bién pero no del todo satisfechos porque diciembre está próximo y en esas fechas tan señaladas, cuando nosotros tengamos la mesa llena de comida, regalos y un árbol de Navidad, muchas personas, niños y adultos, tendrán el pecho sobrecogido deseando solo un poquito de la nada que se les ofrece”
Ellos sabían, que habían empezado una tarea y decidieron continuar con su trabajo. Asistieron a un almuerzo por “El día de Chile”. Con la valiosa ayuda del Padre Koblasky, quien mensualmente organiza encuentros sociales entre la colonia latina con el objeto de unificarlos. Ese mes de agosto el Padre y los Oheim pidieron colaboración a los asistentes y organizaron una tómbola, logrando esta vez reunir 170 €.
Para la pareja esta cantidad era un granito de arena, pero también el comienzo de una montaña. Esta vez decidieron enviar el dinero al Caserío Camino de Reyes-Guadalupe en Ica, que cuenta con más de 300 familias, cuyas viviendas han quedado hoy día en ruínas.
Estas son las palabras de la pareja caritativa, quienes acaban de enviar lo recaudado. Pero las fiestas navideñas se acercan y en la zona que fue sacudida por el movimiento sísmico, sólo les quedará soñar, en la oscuridad de sus días bajo carpas de plástico, con la esperanza que una mano desconocida como la de los Oheim, se acuerden de ellos, en momentos que disfruten de un rico panetón y un chocolate caliente.
Texto virtual escrito por la redacción
Informes: Betty y Enrique Oheim
Fotos: Martín Céspedes
Texto virtual escrito por la redacción
Informes: Betty y Enrique Oheim
Von: Misión Frankfurt am Main
Gesendet: 09.10.07 18:37:31
An: Betty Oheim
Betreff: Informe Perú
Beti:
Aquí te envío el informe de Perú que nos llegó está muy bien, y describe la situción como están allŽŽi las cosas. Un afectuoso saludo y hasta pronto. Walter
San Clemente es un distrito situado a 2km de Pisco. Tiene aproximadamente 30.000 pobladores. Una gran parte de sus habitantes llegaron de otras partes, desplazados de zonas afectadas por la violencia armada que vivió el país hace algunos años.
Al llegar a San Clemente, pocos días después del terremoto, el panorama era desolador. Pude constatar el dolor de la gente. A orillas de la carretera se agolpaba la gente pidiendo agua y comida a quienes pasábamos en carros. La mayor parte de las casas eran de adobe y pocas resistieron la violencia del terremoto. Muchas de las que estaban en pie, eran inhabitables. La gente estaba durmiendo afuera en carpas improvisadas de plástico y estera, que poco los protegía de la lluvia que algunas noches tuvimos en la zona, en esa semana. Muchas de las familias, además de haber perdido todo lo que materialmente tenían, habían perdido familiares.
Durante algunos días no hubo electricidad y durante semanas el agua fue abastecida por carros cisterna. La falta de agua agravó la situación de salud de muchas personas y por ello pudimos ver desde la primera semana, casos de infecciones respiratorias, digestivas y de la piel.
A pesar de que sí hubo situaciones de desorden, corrupción y delincuencia, era mucho mayor el esfuerzo por organizar la entrega de las ayudas y el intento por llegar a toda la gente que necesitaba.
Las ollas comunes son uno de tantos esfuerzos que se han hecho. Existen más de cien en San Clemente y cada una agrupa a más de 20 familias. Es a éstas ollas a las que se reparte la donación de alimentos para evitar las posibles injusticias. Durante este tiempo he podido ser testigo de muchos gestos solidarios y generosos de gente de diferentes regiones de Perú y del extranjero.
En San Clemente y en otros pueblos cercanos existen grupos parroquiales, ONGs y congregaciones religiosas que están actuando como facilitadores de la organización y la repartición justa de las ayudas y actualmente colaboran en la gestión de proyectos para la reconstrucción.
Las Hermanas Misioneras Médicas esperamos poder seguir participando de alguna manera en el largo proceso que se inicia para los pueblos afectados por esta tragedia. Agradecemos en nombre de ellos y ellas, a la parroquia Hispana de Frankfurt - Meno por su generosa contribución, la cual será invertida en uno de los muchos proyectos para la zona.
María Fernanda Ramírez
Hermana Misionera Médica
Comunidad Católica de Lengua Española
Thüringer Str 35,
60316 Frankfurt am Main
Tel: 069 - 49 33 00
Fax: 069 - 480 061 53
misionfrankfurt@yahoo.es
www.misionfrankfurt.de
Ésta es la carta que pone a Disposición de los lectores la Sra. Betty Oheim, de parte de las Hermanas Religiosas en Pisco. Ellas escribieron agradeciendo la ayuda al Padre Walther Koblasky
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